Desalinización y el valor de la experiencia comparada

Por Juan Pablo Negroni, country manager para Chile de IDE WaterTechnologies.

En general, la industria Sanitaria y del Agua tiene un desafío enorme debido a la problemática de escasez hídrica existente, situación que-a juicio de los expertos en la materia- debiera agudizarse en los próximos años producto del cambio climático y el calentamiento global.

A ello hay que sumar el factor de las aguas no facturadas que, de acuerdo a cifras de la Superintendencia de Servicios Sanitarios de Chile, representaría casi un tercio de la producción total.

Afortunadamente, dicha industria no tiene para qué “inventar la rueda” para abastecerse de ese elemento, tan esencial en el funcionamiento de la vida en el planeta. Como ya es sabido, este proceso ya lo han vivido, y con éxito, otras industrias como Energía, Hidrocarburos y Minería.

En efecto, y como ejemplo, mencionaré el caso de la Energía en donde existe una clara diferenciación entre los Pequeños Medios de Generación (PMG), los Pequeños Medios de Generación Distribuida (PMGD) y los Grandes Generadores.

Lo anterior se traduce en la existencia de leyes, obligaciones y reglas del juego ad-hoc,según el tamaño de la inversión involucrada. En otras palabras, un proyecto pequeño de autogeneración no debe ni cumple con las mismas reglas y restricciones que una gran generadora.

Esto mismo debiera ser aplicado a las desaladoras y plantas de reúso de efluentes industriales, ya que una pequeña planta desaladora para una caleta o isla, no puede ni debería tener que cumplir con las mismas reglas que una desaladora de escala mundial, como las que se usan para las mineras o grandes ciudades.

Otro punto importante se relaciona con la aplicación de estándares internacionales para laGestión de los Activos, basados en la norma ISO 55001. Desde 2020, y con un plazo máximo hasta 2023, todas las empresas de energía en Chile (Generación, Transmisión y Distribución) deberánimplementar un sistema integral de gestión de activos basado en la normativa internacional antes mencionada.

En el caso de las mineras, varias han adoptado además la norma API 1160 para la gestión de integridad de sus grandes ductos y tuberías. En este sentido, la industria sanitaria y del agua tiene una enorme oportunidad para mejorar y evolucionar positivamente en el tiempo.

Adicionalmente, y desde 2021, existe en nuestro país la Ley de Eficiencia Energética, legislación que ha obligado a ciertas empresas del sector (medianas y grandes) a implantar un sistema de gestión y monitoreo de energía y de eficiencia energética.

Si esto se aplicara a la gestión hídrica y huella de agua, el consumo neto de aguas frescas seria monitoreado y seguramente optimizado, con el fin de cuidar y manejar adecuadamente un recurso que cada vez es más escaso en Chile y el mundo.

Revista G&M Gestión Minera N°99

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