OBSERVACIONES PRELIMINARES AL BORRADOR DE REGLAMENTO SOBRE GESTIÓN ENERGÉTICA DE LOS CCGE

 

En febrero de este año entró en vigencia la Ley 21.305 sobre Eficiencia Energética (“LEE”), marcando un nuevo hito en la adopción por parte de nuestro país de estándares internacionales en materia de cuidado ambiental y combate al calentamiento global. De acuerdo al mensaje de la LEE, la misma tiene por objeto promover el uso racional y eficiente de los recursos energéticos, por cuanto la eficiencia energética es la forma más segura, económica y sustentable de cubrir nuestras necesidades energéticas, que van en aumento. Asimismo, la LEE busca compatibilizar este objetivo con generar mejoras en la productividad y competitividad de nuestra economía. Para poder cumplir con esto último, es necesario que las obligaciones y cargas impuestas tanto por la LEE como sus reglamentos sean equilibradas, claras y no ahoguen a los actores económicos a quienes afecta.

En cumplimiento del mandato legal, el Ministerio de Energía dio a conocer recientemente un primer borrador del Reglamentosobre Gestión Energética de los Consumidores con Capacidad de Gestión de la Energía (“CCGE”) y de los Organismos Públicos (el “Reglamento”), el cual se encuentra actualmente dentro de su proceso de consulta ciudadana. Conocer el texto preliminar del Reglamento es un gran avance que permite dar luces sobre los alcances que tendrá la regulación de eficiencia energética para las empresas de mayor tamaño, que son las principales llamadas a comprometerse con una gestión más eficiente de sus consumos de energía.

Sin embargo, se echa de menos tanto en la LEE como en el Reglamento que no solo se impongan cargas a las empresas, sino que exista un apoyo estatal que permita acelerar la disminución en el consumo de energía a nivel generalizado. Por ejemplo, Alemania, país líder en la materia según el American Council foranEnergy-EfficientEconomy, tiene como uno de los principales pilares dentro de su política de eficiencia energética, el establecer subsidios y beneficios a las empresas del sector industrial que disminuyan sus consumos de energía. Con ello, se podría lograr que no solo los CCGE reduzcan sus consumos, sino que también pymes o empresas con consumos menores a las 50 teracalorías anuales logren reducir su consumo energético.

Por otra parte, en el Reglamento se establece la obligación de implementar un Sistema de Gestión de Energía para toda empresa que consuma más de 50 teracalorías, sin importar la procedencia de la misma. Es decir, no se están abordandode manera adecuada aquellos procesos de economía circular que, a través de sus propios residuos, se autoabastecen de energía limpia, disminuyendo o eliminando el consumo de combustibles fósiles.

Es de vital importancia que estas y otras interrogantes que puedan surgir dentro del proceso de consulta ciudadana sean oportunamente aclaradas por el Ministerio de Energía, de manera que se garantice la adecuada certeza jurídica y se facilite la implementación de las tan necesarias políticas de gestión de consumo de energía en la mayor cantidad de empresas e instituciones posible.

Revista G&M Gestión Minera N°98

 

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