RIESGO Y COMPLIANCE

Alexis Jaldin

Compliance and Risk Leader

More Value Company

 

Hoy en día, para las empresas,  reducir la posibilidad de fraude significa un gran esfuerzo la gestión de dicho riesgo. Para nadie es un misterio que los casos de fraude han aumentado,  y por lo tanto se hace necesario gestionar proactivamente dicho riesgo.  Y es allí donde la Auditoría Forense,  las áreas de Contraloría o la Auditoría Interna juegan un rol fundamental en la prevención y en la detección de situaciones de fraude. Las decisiones y  acciones tomadas en el ámbito de la prevención serán fundamentales en el desarrollo de los acontecimientos al interior de las organizaciones.  La investigación de situaciones de fraude,  es sin duda un elemento importante  como respuesta,  pero inevitablemente genera gastos de recursos y desviación sobre los objetivos organizacionales estratégicos. Es por ello  que  los esfuerzos deben estar orientados en la prevención y detección.

Un sistema de prevención debe contar con 3 elementos mínimos:  Auditorías Sorpresivas,  Sistema/Canal de Denuncias y Plan de capacitación  y comunicaciones al personal.  Y es aquí,  en uno de esos elementos,  en donde quiero poner el foco de atención.   Es sabido,  y está ampliamente demostrado, que los Canales o Líneas de Denuncias   constituyen  el principal método de detección de fraudes,  con un 49% de los casos investigados.   Pero ¿es tan sencillo implementar un Canal de Denuncias?   Desde el punto de vista práctico y tecnológico, si.  De hecho es un sistema que conlleva un bajo costo y son relativamente simples de implementar.  Sin embargo lo importante está en su filosofía,  en la cultura organizacional,  en el compromiso de la alta administración, y sobre todo en los niveles de confianza. Y es allí donde el tema se vuelve un poco más difícil.   Un sistema de denuncias  basa su efectividad en los niveles de confianza que tengan los empleados sobre el mismo,  y dicha confianza estará sumamente ligada a los resguardos de confidencialidad de la información,  tiempos de respuesta a las denuncias recibidas,  objetividad en los procesos de investigación,  resultados y acciones acordes a la magnitud de cada caso y por sobre todo  decisiones ecuánimes e imparciales emanadas de la alta administración.

Generar confianza en la organización y en sus sistemas es un valor que debe partir por el compromiso de la alta dirección. Ganarse la confianza de los empleados es un trabajo que tomará tiempo, pero que genera importantes resultados.  Sin embargo dicha confianza debe cuidarse como un tesoro que debe ser alimentado permanentemente,  teniendo en cuenta  que a la mínima acción  equivocada, se perderá y será muy difícil  retomar los niveles antes alcanzados.  No saber discriminar  sobre la existencia de denuncias falsas orientadas a causar daño,  investigaciones mal conducidas,  realizar entrevistas de manera errónea por personas no capacitadas  (la auditoría no es la policía),  obtención de evidencias que no son evidencias (preparación de auditor) y respuestas tardías o difusas  sin duda dañarán la confianza que los empleados tengan sobre el Canal de Denuncias.

¿Quiénes serán los usuarios de dichos canales?  Los propios empleados, directivos, clientes, proveedores o integrantes de la comunidad en que está inserta la organización.  Así entonces se hace necesario que el tratamiento, evaluación  e investigaciones de los casos recibidos  sean realizadas por personal capacitado,  con experiencia suficiente  y alto grado de conocimiento en el manejo de casos de fraude.   Un buen caso puede ser un completo fiasco por cause de una mala revisión,  y es allí donde los expertos tenemos un campo de juego para  desarrollar un buen papel.

 

Revista G&M Gestión Minera N°97

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: