Muévete más salvaje y vivirás mejor

Por: Kira Huberman

 

Te preguntarás ¿por qué el cuerpo humano comienza a deteriorarse con el pasar de los años?Tendemos a aquejar a la edad múltiples dolencias, como la osteoporosis, encorvamiento de la espalda, falta de agilidad, debilidad muscular y movilidad articular. Es en esta etapa de la vida, cuando el humano convencional de la era contemporánea, acude rápidamente a un doctor para que le brinde el remedio curador a los achaques que interrumpen su diario vivir.

 

Sin embargo, existe poca atención a identificar el origen de estos problemas, la mayoría de ellos proviene exclusivamente por habernos privado de desarrollar nuestras vidas bajo un entorno natural. Hoy desarrollamos nuestras vidas bajo los estándares de los zoológicos humanos, más bien conocidos como ciudades o sociedad. Esta se encargó de pavimentar la superficie en la que caminas, para darte estabilidad. Ya la estabilidad no la busca tu propio cuerpo, también se encargó de otorgarte grandes comodidades, como las sillas y cubículos que llaman casa.Estas te protegen del frío, calor y le brindan el máximo confort a tu cuerpo para su estaticidad. Por otra parte, tampoco podemos olvidar la luz eléctrica, que mantiene tu lucidez en horas que son de descanso.

 

Los problemas anatómicos y fisiológicos que presenta nuestra especie, no estaban presentes en la vida de nuestros antepasados. Esto se relaciona estrechamente con la falta de movimientos primitivos que le otorgamos a nuestro cuerpo, los cuales sí estaban presentes en la vida de los humanos del Paleolítico. La anatomía humana se adapta rápidamente a los estímulos externos que le ofreces.

 

Nuestra sociedad y hábitos modernos se asemejan a cuando utilizamos un yeso en alguna extremidad. Este provoca inmovilización, atrofia muscular y pérdida de sensibilidad nerviosa. El cautiverio citadino actúa en nuestro cuerpo como un yeso a una escala más lenta, sin embargo, no menos nocivo.

 

Si buscas que el paso de los años no sea un sinónimo de mal estar, comienza a moverte más y después comienza a moverte mejor. Busca caminar por lugares irregulares, respetar las horas necesarias de sueño, hazte amigo/a del suelo y adopta diversas posiciones para sentarte, desásete de tu silla mega cómoda que utilizas para estar horas frente al computador. Utiliza una más incómoda, te hará variar naturalmente tu posición. Estos pequeños cambios disminuyen en un alto porcentaje los niveles de mortalidad y enfermedades derivadas de los hábitos de nuestra sociedad moderna.

 

 

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