La Ciencia de la Caballería Andante y la Business Continuity

 

Lucio Cañete Arratia

lucio.canete@usach.cl

Departamento de Tecnologías Industriales de la USACH

 

En la segunda parte del capítulo XVIII de la obra cumbre de Miguel de Cervantes, el Quijote explica que la Ciencia de la Caballería Andante “encierra en sí todas o las más ciencias del mundo”, adelantándose más de tres siglos a las pretensiones del científico ruso Bogdanov con su Tectología, a las del biólogo austriaco Von Bertalanffy con su Sistémica y a las del ingeniero británico Wiener con su Cibernética.

Estos tres intelectuales, tal vez inspirados en parte por la novela escrita por el Manco de Lepanto, postularon la utilidad de disponer de un único cuerpo de conocimientos de beneficio transversal en los diversos quehaceres humanos, sin importar cuan aparentemente distantes éstos sean. En efecto, la Tectología aborda cualquier objeto de interés por su estructura organizacional pues establece que éste sin importar su naturaleza, es un ordenamiento de acuerdo a relaciones universales entre sus componentes.  La Sistémica por su parte considera a todo objeto de interés como un conjunto de partes interactuando entre sí de maneras que son comunes en cualquier sistema. Y la Cibernética estudia los flujos de materia, energía e información entre las partes que forman un objeto de interés para que esta totalidad se comporte según como se desea.

Sin embargo en lo contingente a su época, lo que para el Quijote se aprende de la Ciencia de la Caballería Andante es la adaptabilidad como agente productivo ante un entorno dinámico y multi-demandante. Así por ejemplo en el diálogo del capítulo XVIII, él alude a la importancia de conocer asuntos de derecho y economía afirmando que todo caballero andante “ha de ser jurisperito y saber las leyes de la justicia distributiva y conmutativa, para dar a cada uno lo que es suyo y lo que le conviene”.  Además,menciona la utilidad de la medicina y de la independencia ante la escasez de ayuda externa: “ha de ser médico, y principalmente herbolario, para conocer en mitad de los despoblados y desiertos las yerbas que tienen virtud de sanar las heridas, que no ha de andar el caballero andante a cada triquete buscando quien se las cure”. También se refiere a la importancia en las misiones de determinar la localización tanto en el tiempo como en el espacio cuando afirma: “ha de ser astrólogo, para conocer por las estrellas cuántas horas son pasadas de la noche y en qué parte y en qué clima del mundo se halla”. Incorpora la omnipresencia de la capacidad de abstracción estableciendo que “ha de saber las matemáticas, porque a cada paso se le ofrecerá tener necesidad de ellas”. Finalmente, a los conocimientos de herrería, equitación y natación según la coyuntura que se enfrente, agrega cualidades morales en la administración como “mantenedor de la verdad, aunque le cueste la vida el defenderla”.

De ésto se concluye que los conocimientos adquiridos deben ser útiles al caballero para responder a los distintos desafíos de escenarios cambiantes tanto en sus variables naturales como culturales, sin que estas alteraciones ambientales lesionen sensiblemente sus indicadores de rendimiento. Es más, el diálogo lo cierra el Quijote con la misma visión holística de la Tectología, Sistémica y Cibernética: “De todas estas grandes y mínimas partes se compone un buen caballero andante”.

En terminología actual, el Quijote pretende que la Ciencia de la Caballería Andante permita lo que hoy se conoce Business Continuity. Es decir, que la continuidad operacional no sea entorpecida; paradigma actualmente en extremo provechoso ante la crisis sanitaria y económica que debido a la pandemia ha lesionado severamente diversos negocios en Chile y en el mundo.

 

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