Asociación de Industriales de Antofagasta: historia y desafíos a 75 años de su creación

Marko Razmilic

Presidente AIA

Fue en 1944 que 32 personas preocupadas por el futuro de la economía en la Región de Antofagasta, y el norte del país,comenzaron a reunirse en la antigua Fundición Orchard, para comenzar gestiones organizadas rumbo hacia un proceso de industrialización. Hablamos de una tarea colosal para una zona largamente postergada y con fuertes carencias de infraestructura. De esta manera nació la Asociación de Industriales de Antofagasta (AIA), buscando un diálogo con el gobierno y las autoridades provinciales para hacer frente a los problemas de la época que impedían el progreso y el bienestar social: falta de materias primas, escasez de agua, cemento, y altos valores de las tarifas eléctricas, entre otras carencias.

Recordando este camino y repasando nuestros hitos históricos, con los años nuestro gremio se ha posicionado como referente destacado en la sustentabilidad de la actividad industrial y minera, guiando prácticas para que el sector mantenga una relación simétrica y de valor compartido con el territorio en que opera. Desde los años 90 asumimos la estrategia del Clúster Minero como prioridad regional, basada en la alianza virtuosa entre las grandes compañías y empresas proveedoras locales, construyendo encadenamientos productivos que impactaran con el desarrollo tecnológico, el capital humano, el empleo y la calidad de vida de las regiones mineras.

Entre 1990 y 2013 la inversión y producción minera crecieron de manera histórica, impactando en nuestros indicadores socio económicos. Entre los años 2005 y 2013 la inversión alcanzó los US$25 mil millones, vinculada con un potente aumento de precios que logró su máximo nivel entre 2005 y 2011. En Antofagasta este boom se nota con la llegada de Escondida (1990), descartando la minería de enclave e instalando una minería inclusiva y comprometida con la zona, logrando legitimación y reconocimiento al liderazgo regional en los indicadores de desarrollo humano.

Una vez finalizado el superciclo del precio del cobre, entre 2005 y 2011,comienza un ajuste del sector a las nuevas condiciones del mercado, poniendo en evidencia un proceso incompleto de clusterización. Superar esta brecha significa, como en nuestros comienzos, enfrentar con decisión un centralismo naturalizado.

En esta nueva fase, buscando mejorar la productividad; potenciar la innovación; y alcanzar la sustentabilidad de la industria,proponemos dos prioridades esenciales para la Región de Antofagasta: Poner en marcha un programa único de compras de proveedores regionales, para lo cual contamos con la expertiz de SICEP, unidad estratégica perteneciente a nuestro gremio. Por otra parte, hacernos cargo del desarrollo de capital humano, fortaleciendo una educación innovadora y ligada a las necesidades de la industria, camino ya iniciado por nuestro Colegio Técnico Industrial Don Bosco en Antofagasta, y desde hace dos años en Calama, que, en su cuarta etapa de infraestructura necesita apoyo económico de más empresas. Ambos con más del 80% de su matrícula con alta vulnerabilidad socio económica.

La AIA mantiene su compromiso para convertir a la Región de Antofagasta en la primera región en alcanzar el desarrollo, buscando afianzar una industria minera sustentable, de clase mundial, y que mejore la calidad de vida de quienes conviven con ella.

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