LAS CARAS DE LA INCLUSIÒN

 

Susan Levis,

Ingeniero Civil Metalúrgico. MBA. Más de 20 años de experiencia profesional en Minería, en áreas de negocios, procesos, minería y metales.

 

 

Sería más fácil para mí contar éxitos que contar y analizar fracasos, sin embargo, me parece que es más amoroso compartir los fracasos porque así, tú también aprendes de mis experiencias y eso es una de las acciones más amorosas que puedo imaginar. Compartir los fracasos, lo que nos costó, lo que implicó en esfuerzo, dudas, empuje, desafío para aprender un poquito más de esta vida, no solamente en lo profesional, en todo.

 

Hace más de veinte años, cuando inicié en la minería, en los albores de mi vida profesional, hubo personas que hicieron lo mismo conmigo, de quienes aprendí a confiar en mi misma, Aunque la lógica es lo razonable, la vida es más que lógica y los desafíos, las metas, los sueños los pones tú. También pones el empeño, la resiliencia para lograrlos. Habrán quienes te digan que no se puede, habrán quienes te digan que ellos en su profundo análisis optaron por otra vía, pero si sabes lo que te hace y hará feliz, no solo persíguelos, lógralos. Te compartiré lo que es la resiliencia, lo que tienes y que tal vez no sabes que tienes.

 

La vida no es un camino plano, lineal con únicamente sol, no está ausente de ‘arboles, lluvias, piedras y un azaroso relato de elementos que se te pueden presentar, eso no está a tu alcance definir por ahora, se te presenta. Defines ciertos marcos, no el detalle, a medida que aumenta tu experiencia, entendimiento y conciencia avanzas en lo que eres capaz de definir para tu propio futuro. Lo que está en tu mano es el volumen que pondrás en el esfuerzo, foco y herramientas que pondrás para afrontarlo. Eso es tu resiliencia, cuando recuerdas un tiempo, un evento, una situación que fue adversa para ti y que lograste salir adelante con tus propios medios.

 

Es importante salir de cada adversidad con la conciencia tranquila y limpia, con la sensación del trabajo bien hecho. Tu conciencia te acompañará toda la vida, cuando estés con o sin compañía, especialmente cuando estés sin compañía, será tu almohada. Cuando rememores, cuando le cuentes a los actores futuros tus experiencias, sería la tranquilidad de tu conciencia la que se proyectará sola. Cuando la conciencia está tranquila, cuando enfrentaste lo adverso, cuando pese a las posibles consecuencias hiciste lo que evaluaste era la mejor solución, la correcta, la armónica, tu sueñoserá reparador, tus sueñosserán tranquilos., tu vida andaría tranquila, es una ruta sólida, no carente de dolores, ni desilusiones. Ten presente que los dolores, las desilusiones son momentáneas, pasajeras, tu ser tu mismo, son tu vida.

 

Con el paso de los años acumulas vivencias, acumulas experiencias, eso te hace quien eres, eso también ayuda a que cada vez sean más fáciles de solucionar, cuando aprendes, cuando ya tienes herramientas, tomas menos tiempo solucionar lo que se te presente. Alguien una vez me dijo que uno siempre toma las mejores decisiones con los antecedentes que tiene. Si tomaste una mala decisión, es que no tenías todos los antecedentes necesarios, no te castigues, entiéndete, cobíjate y decide hacerlo mejor en la siguiente oportunidad. Por ningún motivo desfallezcas.

 

Somos mujeres, nuestras vidas y decisiones no son fáciles. La buena noticia es que cada vez es más simple, cada vez hay más conciencia y cada vez tienes más herramientas. La vida siempre va de mejor en mejor, porque nosotros la podemos llevar en esa vía,

 

Siempre hay más de una solución a cada problemática en la vida. No sabemos el resultado del camino no elegido, sabemos el del que elegimos.

 

Al menos dos soluciones, el de la inmovilidad consecuente del miedo o el de los múltiples resultados de avanzar, avanzar en el conocimiento y experiencia. Me equivoqué muchas veces, pero fueron mis errores, errores de los que he podido aprender. Hoy no imagino mi vida sin esos errores.

 

Al momento de haberlos vivido, más de una ocasión pensé que el mundo se vendría abajo, que el error era demasiado y al paso del tiempo lograba visualizar la real magnitud del error y sus consecuencias. Acostumbramos a pensar que es más grave de lo que realmente es. Los errores, en su mayoría son simplemente errores, nada más, la vida y sus horizontes es infinitamente más que un momento específico o un lugar específico, aprender de los errores propios y los de otros es la base de la sabiduría y la plenitud.

 

Cuando elegimos el camino de no movernos, de estar quietos, de no avanzar, hemos elegido el camino del miedo. El temor nos inmoviliza, es tu peor consejero. Al llamarlo peor consejero, no me refiero a que haya que andar desafiante por la vida, solo a caminar, un paso cada día, en el que el temor no sea el consejero, sino más bien, lo sea la conciencia propia.

Si pensamos en la reacción de las personas ante lo desconocido,veremos el miedo en otros. Por ejemplo, si imaginas un túnel oscuro, la sensación que tenemos es de preparados a defendernos, nuestra adrenalina sube, estamos listos para correr o atacar. En cambio, si pensamos en un túnel conocido, con luz, por ejemplo estar en el metro, nuestra sensación es completamente distinta, más tranquila, más “normal”, normal en lo que cada uno califica como normal.

 

Proyectemos lo mismo para lo diferente. Así como nosotros podemos tener temor a lo diferente, los oros también. Así podemos entender las acciones de discriminación. Las acciones a la defensiva de lo desconocido que tienen quienes se guían por los miedos. Ahora los entendemos. Para entender no es necesario pensar lo mismo que el otro, tampoco justificarlos, simplemente entender. Entender es el primer paso hacia los acuerdos, hacia dejar de pelear, hacia seguir esforzándose, probando distintas soluciones, pero cuando entendemos de fondo, solucionar es más fácil, bien lo sabemos los de formación ingenieril.

 

Si no conocemos otras culturas, si no conocemos lo que piensa y siente otro género, es muy probable que les tengamos miedo, y ahora entendemos que el miedo nos puede llevar a reacciones de defensa innecesarias. Por eso la inclusión es una escalera larga que pasa por todos, porque todos tenemos uno u otro miedo. A alumnos les enseñaron a que si no eran el rígido estereotipo de macho recio, seria castigado por la sociedad y ellos por ende, castigan lo distinto a lo que les enseñaron. Extraño,verdad?. A quien le enseñaron que el amor era castigo, buscarán eso en lugar de plenitud y bien estar. A los que les enseñaron que la ‘única raza “buena” era la propia castigarán a los que piensen que no son de esa “raza buena”, a los que les enseñaron que la mujer no debía ni podía estar en medios como el profesional, buscarán consciente o inconscientemente sacarla, hay que entender desde dónde viene su actitud para abordar en la justa medida, no pasarnos al otro extremo.

 

Eso es amigos, estamos entendiendo que la inclusión tiene como principal barrera los traumas, temores y miedos de cada quien. Nuevamente existe la parte positiva, los traumas se tratan, los temores se superan y los miedos se desafían. En resumen, la sociedad castiga al diferentes de lo que la misma sociedad ha sido enseña que es “normal”, castiga por miedo, castiga solamente porque no lo logra entender. El entender aparte de ser un primer gran peldaño a la inclusión sincera nos ayuda a tomar decisiones menos extremas, más centradas.

Por otro lado, as’ como la luz tiene infinitas frecuencias en las que vemos algunas, los colores. Define azul “normal”y sorpresa, no lo hay. En la naturaleza existe un a gran gama en colores, olores, paisajes, inteligencias, todo. El que aún discrimina es que aún no tiene entendimiento de ello. No caigamos en lo mismo, no los castiguemos porque piensan distinto. Estamos todos en distintos niveles de evolución.

 

Rescatemos que la ausencia de inclusión es presencia de miedo, desentendimiento, desconocimiento del otro como un legítimo otro. Tener conciencia de esto me ayudo a navegar y superar entre adversidades hace más de veinte años en este medio minero maravilloso que entramos. Mi camino, no falto de errores, que también agradezco. Lo más importante es evitar repetirlos, aunque en ocasiones, repetimos. Cometer errores también nos hace humanos, mientras no será otra cosa que se esté tapando como error o repetición sistemática, el error viene a ser natural, parte de nuestro partido aquí, si lo acepto, aprendo y me conozco. Me conozco, ergo, me acepto.

 

El miedo paraliza, el camino que nos saca de la zona cómoda es avanzar pese a las adversidades o negatividad, es pensar positivo y arriesgarse.

 

Para recibir inclusión debemos hacerla también. Cuando vemos o somos parte de quienes llaman con calificativos otras razas u orígenes y lo hacemos o permitimos, también es hacer exclusión. Ser coherente con tu pensar, hacer y hablar es lo que te hace cada vez más fuerte con los años. En ocasiones puedes ser de temer aunque no es el objetivo, porque no será posible obligarte porque eres coherente con tus principios, respetuosamente pero coherente

 

La inclusión para que sea real, más que prédica es práctica, en todo, no solo con género. Es común encontrar interpretaciones de inclusión como reivindicaciones sociales, sin embargo, si legitimamos a otro para un puesto de Ingeniería por ejemplo, Qué importa de qué color/origen/otro es?.

 

El riesgo se puede cuantificar, bien lo saben los financistas. El riesgo en la vida  es más que ese número porque disminuye con el nivel de esfuerzo y pasión que pones de tu tarea, en el paso a paso que hace el todo, la carga es grata si te apasiona.

 

Los fracasos son momentáneos, pasan, ayudan a crecer si reflexionamos como prevenirlos.

La coherencia con lo que decidas para tu vida es tu fuente de felicidad. Depende de lo que decidas, tendrás combinaciones distintas.

 

Pedir ayuda en momentos difíciles también es un impulso potente. Pide ayuda, fíjate primero qué es lo que necesitas, escucha a tu medio pero pide ayuda a quien realmente sientas y concluyas que será de aporte para ti el pedirla.

 

¿Qué hubiera pasado si en lugar de hacer lo que hice, decidir lo que decidí, arriesgar lo que arriesgué, hubiera hecho lo que aparentemente me convenía en el momento?.

 

Hubiera “salido del paso”, “salido jugando”, tal vez hubiera tenido más medallas a la fecha, tal vez hubiera tenido más de lo que tengo, pero por el otro lado, con seguridad no sería ni habría sido feliz como lo soy, tengo una red de personas que nos valoramos y queremos recíprocamente, tengo lo que necesito y las puertas siempre se abren para quien está seguro que podrá. Se fiel a ti

 

La invitación es: imagínate cómo quieres ser, cómo serás sinceramente feliz, el futuro que deseas para ti y cada día, cada momento se coherente con ello, con tu largo plazo. El día a día ese futuro está en el presente contigo, cuando “te ves”, cuando miras todas las herramientas de vida que desarrollas, cuando te acompaña tu conciencia en armonía contigo, cuando eres sinceramente tú. Nadie dice que es fácil o difícil, son momentos que suman a tu propio ser, son momentos que suman.

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